


Ha sido un día largo y lleno, así que justo después de colgar el teléfono tras una hora muy larga hablando con mi amiga Andrea, no me ha quedado más remedio que coger fuerzas para afrontar bien el día. Las tostadas estaban riquísimas, y la infusión era un té nuevo que compré con mi madre; una buena compra. Tras desayunar me he decidido, y con un poco de angustia me he desecho de un montón de trastos, ya que hemos comprado muebles nuevos para mi habitación, y había que hacer una limpieza importante.
Esta tarde un bonito paseo con Andrea por los alrededores de la ciudad.
Un beso enrome!